CAMBIANDO LA PERSPECTIVA SOBRE LA MIGRACIÓN: DEL PROBLEMA A LA SOLUCIÓN
Publicado originalmente en Forbes Argentina.
Por María Mérola y Kenny Clewett, codirectores de Hello World en Ashoka
En un escenario global donde la movilidad humana aumenta década tras década, tenemos la oportunidad de pasar de ver esta situación como un problema a tratarla como una oportunidad de crecimiento económico y generación de recursos.
Un elemento clave que conecta los procesos de innovación más relevantes es ese momento específico en el que se identifican y se ponen en práctica pequeños cambios que mueven montañas. Malcolm Gladwell, en su ya clásico libro de principios de siglo, se refirió a estos momentos como puntos de inflexión: modificaciones relativamente simples que desencadenan grandes movimientos que transforman una industria o sociedad para siempre, acelerando exponencialmente el ritmo del cambio. A veces, las modificaciones que constituyen el punto de inflexión son un pequeño conjunto de hechos o eventos objetivos, pero otras veces pueden definirse como un cambio de creencias o perspectivas. En su libro, Gladwell presenta ejemplos de procesos sociales complejos, como el descenso radical de los suicidios de adolescentes en el sudeste asiático o la estrategia para combatir el tabaquismo en Estados Unidos, para explicar cómo estos cambios evolucionan con el tiempo y, de repente, en un instante casi mágico, estallan irreversiblemente como un incendio forestal.
Ashoka, la organización internacional pionera en innovación y emprendimiento social, ha desarrollado experiencia en el campo de la migración global a través de ocho años de investigación y trabajo, primero en Europa y Latinoamérica, y posteriormente a nivel mundial mediante la iniciativa Hello World. Nos encontramos ante una oportunidad histórica. En un escenario global donde la movilidad humana aumenta década tras década, acelerada por brotes de violencia, inestabilidad político-institucional o procesos como el cambio climático, tenemos la oportunidad, con un pequeño cambio de perspectiva, de pasar de ver esta situación como un problema que desestabiliza nuestros sistemas a considerarla una de las mayores oportunidades de crecimiento económico y generación de recursos de nuestra era. Nuestra experiencia en este campo nos demuestra que el aumento de la migración brinda la oportunidad de liberar recursos que benefician a todos los miembros de nuestras sociedades. ¿Tendremos la oportunidad de presenciar un punto de inflexión en la migración global?
El 1 de octubre, la nueva Directora General, la estadounidense Amy Pope, asumió el cargo en la Organización Internacional para las Migraciones. Pope, asesora diplomática del presidente Biden en materia migratoria, lo dejó muy claro en sus primeros días en el cargo:
La migración es una posible solución a los desafíos que enfrentan las sociedades, más que un problema más. Hay pruebas sólidas de que, cuando la migración se gestiona bien, los resultados son sumamente positivos.
Y no es una voz solitaria: el Banco Mundial, en su último informe anual, explica cómo la migración siempre ha sido un poderoso motor de desarrollo y hoy es una herramienta clave para que los países de todos los niveles de ingreso aumenten su prosperidad. La CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) también ha publicado un estudio detallado que muestra cómo, en el contexto de un crecimiento significativo de la movilidad dentro de nuestra región, la migración contribuye al tan necesario crecimiento económico en América Latina. Según el informe, en el vecino Chile, la migración ha contribuido a la dinámica demográfica, laboral y económica como ningún otro fenómeno social, en un contexto de transición demográfica que lo exige. En resumen: no es posible un crecimiento económico sostenible para nuestros países en América Latina sin un volumen significativo de migración.
Por supuesto, la movilización de muchas personas y su integración exitosa en las comunidades que las acogen también conlleva una serie de desafíos complejos para los gobiernos y las sociedades, que en muchos casos carecen de las herramientas para hacerlo, e ignorarlos sería una auténtica insensatez. Pero estos son solo una parte de la historia, que, sin embargo, es la más contada y repetida en debates públicos cada vez más desinformados.
En este contexto, ¿cómo se vería un nuevo paradigma migratorio? En Ashoka, realizamos este ejercicio de imaginación y proyección entrevistando a quienes más saben de innovación: los emprendedores sociales de nuestra red global. Todos ellos están implementando soluciones prácticas y probadas que abordan los desafíos relacionados con la migración, como conectar al talento migrante con empleos adecuados, facilitar los procesos de integración mediante el aprendizaje compartido o agilizar el acceso a recursos e inversión para los emprendedores migrantes. Al analizar sus soluciones, encontramos similitudes significativas y una mentalidad centrada en las oportunidades que guió su trabajo. Esto se traduce en un cambio de perspectiva que, como observamos, transforma la forma en que se aborda la migración, generando mejores resultados, y que puede resumirse en cuatro cambios clave.
En primer lugar, es fundamental considerar tanto a las personas en tránsito como a quienes las reciben como poderosos agentes de cambio que contribuyen al bien común. Luego, debemos resistir la falsa dicotomía de separar a los migrantes de quienes se quedan, reconociendo la migración como una experiencia compartida y una oportunidad para un cambio positivo. En tercer lugar, es fundamental considerar las perspectivas, el conocimiento y los recursos generados por las personas en tránsito y sus comunidades como sumamente valiosos para el bienestar y el progreso de las sociedades. Finalmente, debemos reconocer que las personas en tránsito constituyen comunidades e identidades fluidas, que son poderosos vehículos para los cambios que nuestras sociedades necesitan.
Todo esto se resume en la publicación “People on the Move”, que también contiene entrevistas y reflexiones de más de 45 innovadores y líderes sociales de todo el mundo en este campo.
Latinoamérica tiene una larga historia de migración y, en las últimas décadas, se ha convertido en una zona de vibrante migración intrarregional, así como de retorno en algunos países. Al considerar la migración como una de nuestras mejores oportunidades y a los migrantes como agentes de cambio que aportan bienestar económico y progreso a nuestra sociedad, tenemos la oportunidad de presenciar el nacimiento y crecimiento de iniciativas como Nippy, una plataforma que ofrece servicios y beneficios a trabajadores independientes de la economía colaborativa, principalmente migrantes. O Migraflix, la startup brasileña fundada por un argentino, que crea unidades de negocio sostenibles formadas por trabajadores migrantes recién llegados a Brasil de todo el mundo, valorando su propia cultura y costumbres. Pero lo más importante es que tenemos la oportunidad de contarle al mundo una historia diferente sobre la migración actual: una historia que no se base en la militarización de fronteras, las violaciones de derechos humanos, la gestión de la escasez ni los conflictos sociales, sino en el uso inteligente de los recursos, las oportunidades y las innovaciones que las personas traen consigo cada vez que deciden mudarse.
ES ESENCIAL CONSIDERAR TANTO A LAS PERSONAS EN MOVIMIENTO COMO A AQUELLOS QUE LAS RECIBEN COMO PODEROSOS AGENTES DE CAMBIO QUE CONTRIBUYEN AL BIEN COMÚN.
Puedes leer el artículo en español, publicado originalmente en Forbes Argentina.